
ESPIDO FREIRE
Espido asistió a un colegio de monjas. Al contrario que mucha gente, tuvo un buen recuerdo de ellas.
De pequeña sus padres tenían que esconderle los cuentos para que jugara con sus amigos; y siempre ha sentido que la literatura vertebra su existencia. Espido Freire escribe, según sus palabras: “Por una auténtica necesidad de expresarme”. Recuerda que: “A los 8 o 9 años empecé a inventar novelitas y a los 16 ya escribía con la intención de crear una obra literaria”.








