
VII PREMIO INTERNACIONAL DE RELATOS DE MUJERES VIAJERAS 2015
Si a cualquiera de los cocineros con estrellas de hoy, hubiesen visto con que fruición se comía un trocito de tortilla de patata cocinada por Lynda, la Filipina que trabajaba en aquel entonces en el Consulado de España en Hong-Kong, la habrían elevado a la categoría de alimento salvavidas.









